|
INVERSIONES EN POLONIA. El negocio de vivienda en Polonia se mueve en una dirección distinta al del residente que quiere comprar en su país de origen. En general el coste en ese país es elevado y por lo tanto no encuentra clientes entre los trabajadores inmigrantes, razón por la cual los inversionistas se desplazan y buscan compradores al interior de esa economía, recientemente ingresada a la Unión Europea.
El grupo español Layetana que ha promovido proyectos tan emblemáticos como la Torre Agbar en Barcelona, ha entrado en ese país, con la iniciativa de construir bloques para 1.000 y 1.500 unidades en Varsovia. De esta manera los inversionistas y constructores de vivienda buscan a los compradores que no han salido de Polonia, dadas las limitaciones que tienen para convencer a los emigrados que residen en España.
PARA RESIDENTES RUMANOS. Los residentes en Valencia y Castellón, que están entre los mayores colectivo de rumanos después de Madrid y Alcalá de Henares, van a recibir próximamente una oferta de viviendas en su país, que pueden adquirir desde España. La iniciativa la han tenido cuatro promotores valencianos, que ven como los ingresos de estos nuevos ciudadanos de la Unión Europea les permiten asumir estos préstamos, y por eso están comprometidos en programas para construir en barrios residenciales de Bucarest. “Las empresas españolas han visto la oportunidad de negocio, aunque tienen que ofrecerla a los nuevos ciudadanos que están aquí, porque los que viven en su país de origen no tienen suficiente poder adquisitivo, o no se deciden por otras razones”, ha dicho uno de los promotores.
4.000 VIVIENDAS EN BUCAREST. Hercesa es una firma de capital y gestión españoles, creada en Guadalajara, con larga trayectoria en el negocio inmobiliario, que en los últimos años, asociada con cinco importantes entidades financiera, ha desarrollado operaciones en el mercado internacional de la vivienda con proyectos en América Latina –México, Panamá y Ecuador– y en Europa del Este –Rumania, Bulgaria y la República Checa– . En Bucarest concretamente está implantada con una cartera de suelo para desarrollar más de 4.000 viviendas que suponen una innovación del modelo residencial en la ciudad. Empezó teniendo éxito en la comercialización de los tres primeros bloques con 142 viviendas y luego ha entrado en la promoción de 1.400 unidades, situadas al este de la capital rumana. Una parte de estas construcciones las está vendiendo entre el colectivo inmigrante, en condiciones de financiación y pago que han encontrado la aceptación de quienes desean comprar en su país y también entre clientes españoles que buscan inversiones inmobiliarias fuera. Hercesa se ha constituido así en un modelo de la empresa española que sirve de canal a inversionistas, con el interés puesto en el mercado de los residentes.
|