• Franquicia: buena oportunidad con bajo riesgo

    Para el inmigrante emprendedor, la Franquicia es una modalidad práctica y segura de montar su propio negocio, aunque no esté integrado al medio español y tenga carencias en su formación profesional, porque va a encontrar la supervisión de un empresario con conocimiento del mercado, que le aporta una marca conocida y el know how en la gestión comercial.
    En la puesta en marcha de todo proyecto existe una probabilidad de fracaso, y el emprendedor se enfrenta a cumplir un presupuesto y un calendario que, a la hora de su ejecución, tendrán desviaciones costosas. Estos riesgos se reducen considerablemente con una selección del franquiciador adecuado. Los índices de crecimiento de la Franquicia, en España y en todo el mundo, se siguen dando en tiempos difíciles para los negocios y avalan esta fórmula para iniciar una empresa y tener éxito. P

     

    Guía de la franquicia para negocios pequeños
     
     
     

     

    Destacamos los pros de ser franquiciado, válidos tanto para los negocios medianos como para los pequeños.
    ·                                 Como el franquiciador ya ha cometido errores y ha aprendido de ellos, el franquiciado no tiene que pasar por dichas experiencias, así que reduce los riesgos su negocio y “compra” un modelo de ne­gocio de probado éxito.
    ·                                
    ·                                 El franquiciado adquiere una marca ya esta­blecida y desarrollada y no tiene que hacerlo des­de cero.
    ·                                 Obtiene independencia, al tiempo que se inte­gra en una red comercial con altas posibilidades de ser identificada y apreciada por el consumidor.
    ·                                 Adquiere del franquiciador el know-how (saber cómo, información sobre la adecuada gestión), un conocimiento probado con solución a los proble­mas que va a encontrar y sobre la posible rentabi­lidad del negocio. Por eso puede comprometerse en el proyecto aunque no tenga experiencia previa en el sector concreto.
    ·                                 Obtiene una asistencia continuada que facilita y apoya la resolución de los problemas que han de surgir en el día a día del negocio.
    ·                                 Se aprovecha de las ventajas de las economías de escala y de las sinergias que se derivan de va­rios establecimientos organizados en cadena.
    ·                                 Puede recibir del franquiciador orientaciones y ayudas para conseguir ayudas financieras que so­porten las inversiones iniciales.
    ·                                 Recibirá programas de formación en gestión del negocio, aspectos técnicos, ventas y de las técnicas comerciales y administrativas para llevar adelante el negocio.

    Para el inmigrante emprendedor, la Franquicia es una modalidad práctica y segura de montar su propio negocio, aunque no esté integrado al medio español y tenga carencias en su formación profesional, porque va a encontrar la supervisión de un empresario con conocimiento del mercado, que le aporta una marca conocida y el know how en la gestión comercial. Destacamos los pros de ser franquiciado, válidos tanto para los negocios medianos como para los pequeños.

    ·                                 Como el franquiciador ya ha cometido errores y ha aprendido de ellos, el franquiciado no tiene que pasar por dichas experiencias, así que reduce los riesgos su negocio y “compra” un modelo de ne­gocio de probado éxito.
    ·                                
    ·                                 El franquiciado adquiere una marca ya esta­blecida y desarrollada y no tiene que hacerlo des­de cero.
    ·                                 Obtiene independencia, al tiempo que se inte­gra en una red comercial con altas posibilidades de ser identificada y apreciada por el consumidor.
    ·                                 Adquiere del franquiciador el know-how (saber cómo, información sobre la adecuada gestión), un conocimiento probado con solución a los proble­mas que va a encontrar y sobre la posible rentabi­lidad del negocio. Por eso puede comprometerse en el proyecto aunque no tenga experiencia previa en el sector concreto.
    ·                                 Obtiene una asistencia continuada que facilita y apoya la resolución de los problemas que han de surgir en el día a día del negocio.
    ·                                 Se aprovecha de las ventajas de las economías de escala y de las sinergias que se derivan de va­rios establecimientos organizados en cadena.
    ·                                 Puede recibir del franquiciador orientaciones y ayudas para conseguir ayudas financieras que so­porten las inversiones iniciales.

    Recibirá programas de formación en gestión del negocio, aspectos técnicos, ventas y de las técnicas comerciales y administrativas para llevar adelante el negocio.

    Para el inmigrante emprendedor, la Franquicia es una modalidad práctica y segura de montar su propio negocio, aunque no esté integrado al medio español y tenga carencias en su formación profesional, porque va a encontrar la supervisión de un empresario con conocimiento del mercado, que le aporta una marca conocida y el know how en la gestión comercial.

    En la puesta en marcha de todo proyecto existe una probabilidad de fracaso, y el emprendedor se enfrenta a cumplir un presupuesto y un calendario que, a la hora de su ejecución, tendrán desviaciones costosas. Estos riesgos se reducen considerablemente con una selección del franquiciador adecuado. Los índices de crecimiento de la Franquicia, en España y en todo el mundo, se siguen dando en tiempos difíciles para los negocios y avalan esta fórmula para iniciar una empresa y tener éxito.

    Compartir en

    Lista de comentarios

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    Protección de datos