Istanbul Döner Kebap: ejemplo del éxito en alimentos étnicos

En 12 de años en crecimiento continuo esta empresa se ha convertido en la primera de su sector. Mediante una gestión basada en liderazgo y tecnología ha establecido producción industrial propia y conseguido distribución nacional.
Nuestro primer establecimiento lo abrimos en Lavapiés - Madrid, en 1999 y desde ese año hasta 2004 compramos la materia prima a proveedores externos. A partir de 2005 iniciamos la producción propia en la sede en Casarrubios del Monte (Toledo) que, además de unificar todos los servicios de la empresa, fue la primera fábrica de kebaps de España.
Antes de entrar en la propia producción vimos los cambios en la calidad de los proveedores que teníamos, los que no permitían establecer unos estándares de calidad, algo fundamental para la continuidad de nuestro negocio. Ahora controlamos la calidad del producto, un paso fundamental para nuestra marca. Sabemos siempre lo que fabricamos y podemos trasmitir esta tranquilidad al consumidor. Además, hemos optimizando los costes de los establecimientos propios y de los franquiciados, con un incremento en los márgenes operativos de la cadena.
Nosotros ya teníamos una gran base de clientes, o sea nuestros propios locales, por lo tanto pudimos montar una fábrica en toda regla. Pero si no se tiene una base de clientes fijos, no lo veo factible, sobre todo por los gastos altos en los comienzos del proyecto.
Está en Casarrubios del Monte en Toledo. Es una fábrica de 6000 m2, con todos los registros sanitarios que necesitamos para llevar la actividad. Como todo fabricante de productos alimenticios, tenemos las instalaciones con la infraestructura y los procesos que exige Sanidad y bajo las normas de higiene y seguridad de la Unión Europea.
¿Qué consejo daría a los emprendedores que quieran mirar su caso como un camino de éxito?
Empezar poco a poco, con un crecimiento continuo, basado en financiación propia. www.donerkebapistanbul.com