Conocer a la persona indicada en el momento adecuado es la clave para aprovechar muchas oportunidades profesionales. En su libro Referencias para toda la vida, Tim Templeton establece cuatro ideas básicas para crear una buena red de contactos (neworking).
DESCUBRE TU ESFERA DE INFLUENCIA. Intenta determinar el círculo de personas sobre las que puedes ejercer una influencia amigable con más o menos facilidad. Cuando hagas tu lista, no debes limitarte a relacionar sólo a las personas que conoces, incluye también a los conocidos de tus conocidos.
CLASIFÍCALOS EN GRUPOS. Organiza tus contactos de acuerdo a la confianza que te tienen. En el primer grupo incluye a aquellos que con toda seguridad te recomendarían en un momento dado, son tus conocidos más cercanos y probablemente representarán solo el 10% de tus contactos. En el segundo grupo incluye a aquellos que podrían recomendarte si se diera el caso, siempre y cuando les demuestres que eres digno de esa confianza.
¿QUÉ PUEDES HACER CON ELLOS? Una vez que establezcas de cuántos contactos forman parte de tu agenda, debes buscar formas de ayudarles o de ofrecerles algo. El objetivo es que sean conscientes de tu valor para ellos y para conseguirlo, debes idear acciones constantes y efectivas. Por ejemplo, poner en contacto a personas de tu agenda que tengan algún interés.
INTENTA MANTENER EL CONTACTO CON TODOS. El objetivo de una red de contactos no es otro que mantener de forma continua la relación con amigos, clientes y personas de interés para tu negocio. La frecuencia de los contactos con cada uno dependerá del grupo al que pertenezcan y lógicamente, a los más cercanos tendrás que dedicarles más tiempo y esfuerzos que a los más distantes.